Algunos Postulados

 

Conocimiento v/s Sabiduría 

Actualmente, es común considerar que acumular conocimiento equivale a cultivar nuestra sabiduría. Nuestra manera de ver al Ser Humano, toma el conocimiento como información, y sabiduría como poder de acción. Conocemos gente que tiene muchos conocimientos, con la cual simplemente no podemos/queremos conversar, o no son capaces de hacer nada por si solos. Del mismo modo, conocemos gente con "poca educación", con la que "sentimos" la sabiduría que proyectan, y nos parece mágica.
 

Saber sin hacer, es no saber




Los dominios de Aprendizaje

Desde pequeños, hemos sobre estimulado el dominio de aprendizaje relacionado a nuestra capacidad de lenguaje, y podemos incluso creer que es la única, o la más importante manera de aprender. Si esto fuera cierto, nadie podría aprender a nadar sin leerse un libro del tema. Hemos postergado, en general, los dominios de aprendizaje del cuerpo, y de las emociones en el camino a adquirir la sabiduría necesaria para vivir nuestra vida. Es más, enseñamos día a día a nuestros cuerpos a no hacer.



Hacemos porque somos... y somos porque hacemos.

Nos parece "lógico", hasta "obvio", que lo que podemos hacer depende de lo que somos. Nuestras posibilidades de acción, son función del ser que somos, de lo que hemos aprendido. Por ejemplo, si "somos" extrovertidos, podemos relacionarnos fácilmente con las personas; o si "somos" flojos, nos costará mucho hacer cosas.

Lo anterior por supuesto es cierto. Lo que no vemos regularmente, es que la acción también transforma nuestro ser en otras personas. También "soy" en la medida de lo que "hago". Si "actúo" extrovertidamente, puedo eventualmente convertirme en una persona extrovertida, o ser alguien extrovertido en determinado contexto o situación.




No conocemos nuestro potencial.


Somos el resultado de nuestra historia, de lo que hemos aprendido a hacer, de la manera que hemos aprendido a movernos, de sentir lo que hemos aprendido a sentir. Sólo podemos hacer lo que hemos aprendido a hacer.

El espacio de aprendizaje, abre un territorio de infinitas posibilidades. "Sabemos lo que somos, pero aún no sabemos lo que podemos llegar a ser" (Shakespeare)



Nuestro ser no es fijo. Podemos diseñarlo.

No estamos condenados a nuestra forma de ser. Somos increíblemente plásticos. Nos adaptamos, evolucionamos, podemos aprender. Si somos concientes de ello, tenemos un espacio de intervención en el diseño del ser que queremos ser.



La verdad no existe, tal como la entendemos.

Sabemos científicamente que no podemos acceder a "una realidad" fuera de nosotros. No tenemos mecanismos biológicos que nos permitan aprehender la realidad tal como es. Nuestro mundo es interpretado y vivimos en mundos interpretativos.

Interpretamos nuestras experiencias en el mundo, primero por nuestros sentidos, y luego de acuerdo a lo que somos, a lo que conocemos. Existen tantas versiones de la realidad como seres humanos habitan el planeta.


Dado esto es imposible separar lo que decimos (o hacemos), de la persona que lo dice (o hace). Lo dicho habla tanto del individuo que habla, como del tema referido al hablar. Al actuar (y al hablar), exponemos nuestra alma. Si "escuchamos" activamente lo dicho por alguien, podemos escuchar los mensajes del alma.

 


Somos seres maravillosos

El amor es la energía que mueve al mundo y a las personas. Podemos dejarlo fluir a través de nosotros, o podemos bloquearlo. Esto determinará que tan bien nos sintamos con nosotros mismos. Vinimos a iluminar el planeta con nuestra capacidad de amar.

Tememos más aceptar y compartir nuestra grandeza, que nuestra pequeñez.

 

 

 

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar